Formacion XXI. Revista de formacion y empleo

Formación XXI.

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abril 10

La experiencia aragonesa

La Agencia de las Cualificaciones Profesionales de Aragón ha experimentado un procedimiento de evaluación y acreditación de competencias profesionales adquiridas por la experiencia profesional.

La experiencia aragonesa en evaluación y acreditación de competencias.

El I Plan Aragonés de Formación Profesional (noviembre de 2002) surgió tras el I Acuerdo Económico y Social para el Progreso de Aragón (AESPA) suscrito entre el Gobierno de Aragón y los agentes económicos y sociales de la Comunidad. La finalidad fue establecer las líneas estratégicas de la formación profesional tanto en el ámbito educativo como en el de empleo.

Este Plan fue elaborado por el Consejo Aragonés de Formación Profesional (CAFP) y fijó entre sus objetivos prioritarios el establecimiento de un procedimiento que permitiera el reconocimiento y acreditación de las competencias profesionales independientemente de cómo hubieran sido adquiridas.

Para conseguir este objetivo, una de las acciones que se puso en marcha fue la creación de la Agencia de las Cualificaciones Profesionales en Aragón, regulada por el Decreto 26/2005, y que entró en funcionamiento en noviembre del mismo año.

Entre sus actuaciones se encuentran el diseño del modelo aragonés de evaluación y acreditación de competencias profesionales, y la participación en cuantas iniciativas en este sentido se desarrollen en Aragón, especialmente las que supongan acreditación.

Trabajo en Aragón

El trabajo desarrollado en Aragón

Una vez en funcionamiento, se encomendó a la Agencia experimentar un procedimiento de evaluación y acreditación de competencias profesionales adquiridas por la experiencia profesional. Desde el primer momento adoptamos esta denominación y su acróstico, PEAC.

Los primeros pasos se dirigieron a conocer las actuaciones en esta materia de otras comunidades autónomas y otras regiones y países europeos. De todo lo que tuvimos ocasión de conocer, nos resultó especialmente clarificador, además de cercano, el trabajo del País Vasco y, en el ámbito internacional, lo realizado en Francia, magnífico ejemplo que resulta imprescindible conocer en profundidad.

Tras estudiar y reflexionar sobre el proyecto ERA, decidimos poner en marcha un dispositivo que, utilizando algunos de los materiales empleados en el citado proyecto (como las guías de evidencia y los manuales) incluyera algunas novedades: unas basadas en los vascos (asesores especialistas en la profesión) y otras autóctonas como asignar funciones importantes a los centros integrados en la figura de los departamentos de Información, Orientación Profesional y Empleo (IOPE) que no existía en el ámbito nacional.

Pronto tuvimos ocasión de comprobar las importantes diferencias entre nuestro modelo, similar al del proyecto ERA, y el que se proponía en los documentos previos a la elaboración del Real Decreto estatal que debía desarrollar la Ley 5/2002. Tras el cambio experimentado en la norma estatal a partir de las aportaciones, entre otras de varias Comunidades, el Real Decreto 1224/2009 responde más y mejor a nuestras expectativas.

La primera actuación tras una experiencia muy modesta, con 50 candidatos y tres unidades de competencia de dos títulos de FP y certificados de profesionalidad que no formaban parte del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, fue tomar una decisión trascendente: trabajar ya sólo con unidades de competencia del Catálogo, dejando atrás todos los títulos y certificados anteriores. Así nos anticipamos a la aparición de nuevos títulos y certificados cuya base común es la referencia al Catálogo.

De esta manera quedó clara una característica esencial: somos un órgano conjunto de las Administraciones educativa y laboral, encargado de la gestión única del procedimiento. Por esta razón, todas las convocatorias realizadas hasta la fecha han sido firmadas por los dos consejeros y ejecutadas de común acuerdo, y el desarrollo normativo se está ejecutando desde ambos Departamentos.

Los sectores en los que hemos trabajado, basados en el Catálogo, han sido los siguientes:

Antes de comenzar a trabajar con los candidatos fue necesario formar a los colaboradores (jefes de departamento IOPE, asesores y evaluadores), lo que se hizo con el apoyo de la Agencia Vasca para la Calidad y la Evaluación de la Competencia en FP, y con recursos propios.

Para apoyar a los asesores y evaluadores elaboramos nuestras propias guías de evidencia formando grupos de trabajo de docentes y expertos de empresas con un diseño simple pero muy práctico y próximo a la realidad. Esta participación de expertos procedentes del ámbito empresarial se ha mantenido, de manera muy satisfactoria, durante todas las experiencias, tanto en la elaboración de materiales como en la composición de los equipos evaluadores.

Desde los inicios hemos intentado reducir el volumen de documentos en papel que se manejan en el procedimiento. Por ello, desde el principio optamos por avanzar en la creación de un sistema informático que permitiese gestionar todo el procedimiento, desde la inscripción de los candidatos hasta la emisión de las actas finales y la expedición de las acreditaciones. En este sistema se van volcando las posibles evidencias de competencia y constituyen un auténtico dosier virtual de competencias del candidato.

En los últimos tiempos estamos profundizando en las acciones de orientación a los candidatos. Se realiza antes de comenzar su participación en el procedimiento para que conozcan qué pueden y qué no pueden conseguir por esta vía, y también tras su paso por el mismo, ayudarlos a construir su itinerario formativo y profesional personalizado.

Para ello estamos haciendo un importante esfuerzo, pues con recursos propios de la Agencia se organiza la formación para orientadores de centros de educación permanente, de empleo y de las organizaciones que forman parte del CAFP (CEPYME, CC.OO., CREA, UGT), así como para las personas que desarrollan actividades de información básica en nuestros 400 puntos de información repartidos por todo Aragón.

Tras la publicación del Real Decreto 1224/2009, también estamos colaborando con las autoridades estatales en la elaboración de las primeras guías de evidencia y otros materiales de apoyo.

Desde el principio somos conscientes de la importancia del trabajo sistematizado y de su evaluación, por lo que todas nuestras actuaciones están incluidas en el sistema de gestión de la calidad de la Dirección General de Formación Profesional y Educación Permanente, de la que formamos parte. Desde la primera actuación se fijaron una serie de indicadores que ya van permitiendo disponer de una perspectiva histórica a pesar de su corta duración. Algunos de los más significativos son los siguientes:

Fruto de nuestro interés por dar a conocer lo que estamos realizando y para facilitar el intercambio de iniciativas y experiencias entre diferentes agentes, se celebró en Zaragoza en noviembre de 2008 el I Congreso internacional de Reconocimiento y Acreditación de Competencias, al que asistieron casi 400 expertos de todas las comunidades autónomas y de varios países europeos.

Con los candidatos

El trabajo con los candidatos

Al principio el trabajo se centró en Electricidad y Hostelería por tratarse de sectores muy diferenciados y con una estructura competencial muy diferente. Tras estos pasos iniciales, realizamos un ejercicio de introspección para intentar centrarnos en las necesidades más inmediatas de nuestra Comunidad teniendo en cuenta el grado de elaboración del CNCP y la aparición de nuevos títulos y certificados. Por ello optamos por concentrar los esfuerzos en los ámbitos del transporte sanitario y la atención a la dependencia.

La respuesta de los candidatos ha sido espectacular y ha generado una demanda que sólo se ha podido atender de manera muy parcial, pues el número de plazas siempre se ha limitado tanto por el carácter experimental del procedimiento como por los recursos disponibles.

Con objeto de experimentar el procedimiento en un colectivo de tamaño más limitado y probar nuevas formas de colaboración para agilizar el procedimiento, se puso en marcha una convocatoria específica dirigida a auxiliares de farmacia con la colaboración de asociaciones profesionales del sector y así poder conocer otras formas de colaboración.

En todos los casos hay que resaltar el enorme interés de los candidatos por que su competencia pueda ser reconocida formalmente. Incluso hemos registrado el interés de muchos trabajadores de otros sectores y procedencias geográficas por poder participar en estas iniciativas.

Evolución

Evolución del procedimiento y resultados obtenidos

Los sectores en los que se ha trabajado, las unidades de competencia convocadas y los trabajadores que han participado han ido aumentando en estos años de experimentación.

 

Con relación a la atención a los candidatos, la media de horas dedicadas por cada asesor es 4,5, y la ratio candidatos/asesor es 7. En cuanto a resultados:

El porcentaje de candidatos que ha conseguido acreditar alguna unidad de competencia es muy elevado: 98%.

Los candidatos que han conseguido acreditar TODAS las unidades de competencia también suponen un porcentaje muy elevado que depende de la especialidad.

Conclusiones

Conclusiones sobre nuestra experiencia

  • La iniciativa está siendo muy bien acogida por la sociedad en general y por los trabajadores en particular.
  • La existencia de un organismo único, en nuestro caso la Agencia, facilita todas las actuaciones y las dota de coherencia.
  • Es esencial asegurar un buen servicio de información y, sobre todo, de orientación profesional en los periodos previo y posterior al desarrollo del procedimiento.
  • Resulta imprescindible la cooperación efectiva de las organizaciones implicadas en la formación profesional en Aragón, en este caso especialmente las que forman parte del CAFP.
  • Es necesario aumentar la oferta de plazas, pues el número de personas susceptibles de pasar por el procedimiento es muy alto, por lo que se precisa disponer de una sistemática de trabajo muy ágil.
  • Es muy interesante explorar la cooperación con colectivos específicos para poder dinamizar el procedimiento con la participación de otras organizaciones.
  • Hay que encontrar fórmulas para organizar el asesoramiento de una manera mucho más operativa, evitando redundancias con la evaluación y atendiendo de forma más efectiva las necesidades del ámbito rural.
  • La existencia de la norma estatal abre una nueva etapa de incertidumbres y, por tanto, de oportunidades, que nos corresponde gestionar especialmente a las comunidades autónomas.

Artículo realizado por: Mercedes Teruel CabreroJosé Mª Marco Pérez (Director) de la Agencia de las Cualificaciones Profesionales de Aragón. Unidad de Evaluación y Acreditación.

 

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