También son actores importantes los agentes sociales que en España se hacen cargo directamente de la gestión e impartición de cursos de formación para el empleo y, en consecuencia, tienen una influencia muy directa en la orientación de la oferta formativa hacia las necesidades de empresas y trabajadores. Por otro lado, las propias empresas, en ocasiones y sobre todo las grandes, actúan como agentes de formación sobre sus trabajadores.
Qué decir de los alumnos, a quienes corresponde un papel estelar como protagonistas directos del proceso formativo y destinatarios directos de las acciones formativas y en quien, en muchas ocasiones, pensamos más como público espectador que como cliente exigente con la calidad de la formación ofertada y sujeto responsable de su propia formación.
Finalmente, no podemos olvidar a los formadores, en cuyas manos dejamos la transmisión de conocimientos y la adquisición de capacidades y competencias por parte de los alumnos. En nuestro caso, y respecto a la formación para el empleo, se dan múltiples situaciones y escenarios diferentes a la hora de identificar la actuación profesional de los formadores, lo que a su vez conlleva también una multiplicidad de perfiles profesionales.
Por ello, en este número de la revista hemos querido abordar esta cuestión. Nos preocupan el formador y su identidad, la heterogenidad en torno a estos profesionales y la dificultad que en muchas ocasiones existe para definir su perfil profesional y determinar sus necesidades en la sociedad de información y conocimiento en la que estamos inmersos.
Nos gustaría que se hiciera realidad lo que dijo el profesor Adalberto Ferrández: «el formador, desde la perspectiva de la innovación, será un profesional que ha firmado un compromiso ineludible con el cambio, es decir, es un actor en el escenario de las innovaciones. Siendo este el compromiso, la sociedad tienen que disponer de "actores" reflexivos en la escenificación del papel que como formadores les corresponde. Sólo desde aquí, desde la deliberación, la reflexión y la investigación, las acciones formativas dispondrán de profesionales capaces de impulsar sin tregua la innovación».